El turismo se está recuperando en todo el ámbito mundial luego de la crisis del 2009 y nuestro país no ha sido excepción, lo cual es una magnífica noticia para operadores, hoteleros y todos los ligado.
A pesar de sus flatulencias, la industria turística nacional no está en crisis ni nada que se parezca. Su desempeño en el 2009, el peor año de la crisis económica mundial, fue aceptable si se compara con los graves daños que sufrió la mayoría de los destinos de la región del Caribe. Este año la situación está mejorando y las perspectivas para el mediano plazo siguen estables.
No debe sorprender que la crisis económica mundial haya causado estragos al turismo. Este es una “demanda derivada” de la actividad económica general y refleja el impacto de los ciclos económicos como cualquier otra. Si el ingreso personal disponible baja con una disminución de la actividad económica y hay un aumento del desempleo, también bajará el turismo y viceversa.
A nivel mundial, en el 2009 las llegadas internacionales decrecieron en un 4% respecto al año anterior, mientras los ingresos por turismo cayeron un 6%. (Esto contrasta con una tasa de crecimiento promedio de las llegadas de un 4% entre los años 1995 y 2007, y de un 6% en el 2007). En el 2009 en el Caribe se registró un descenso de 3.6% en las llegadas, un 4.1% en las tasas de ocupación hotelera y de un 12% en la rentabilidad hotelera.
En la República Dominicana, en cambio, el flujo turístico creció en el 2009 un 2%. Sólo Cuba (3.6%) y Jamaica (3.4%) lograron aumentar su flujo, mientras otros destinos del Caribe lo vieron caer en tasas de dos dígitos. (Cuba registró una caída en el ingreso total porque rebajó las tarifas sustancialmente). En la RD la ocupación hotelera fue 4.4 puntos porcentuales menor que la del 2008, y se alega que las tarifas promedio y los ingresos bajaron. Pero frente a la peor crisis económica de los últimos 70 años, tales impactos son de poca monta. (Fuente: Consejo Mundial de Viajes y Turismo).
La razón de este buen desempeño relativo debe encontrarse en nuestros precios. Al ser los más bajos de la región y la demanda turística desplazarse hacia lo más económico en tiempos de crisis, eso actuó como amortiguador. El otro factor que contribuyó a aminorar el impacto fue el hecho de que, en tiempos de crisis, las cadenas hoteleras multinacionales desplazan la demanda hacia los destinos donde tienen costos operativos menores. La promoción adicional jugó un papel insignificante porque todos los demás destinos también la aumentaron.
El 2010, por su lado, ha estado registrando una notable recuperación. A nivel mundial, la Organización Mundial de Turismo (OTM) reporta que las llegadas internacionales han crecido un impresionante 7% en los primeros seis meses del año. En el Caribe, la Caribbean Tourism Organization reporta que en ese periodo del año las llegadas internacionales aumentaron 4.5%, mientras los estadounidenses crecieron un 6.5% durante los primeros cuatro meses. Esto último sorprende porque la recuperación en los EE.UU. ha sido y sigue vacilante.
La RD en el 2010 también ha registrado la recuperación. Según el Banco Central, las llegadas de turistas durante los primeros ocho meses ha crecido en casi un 3%, con un aumento del 7% en los dominicanos ausentes y un 2.32% en los extranjeros. Esto estaría por debajo del promedio general para el Caribe, pero hay que tomar en cuenta que el volumen de turistas de la RD es mucho mayor que la del resto de los destinos de la región. En los primeros siete meses, por otro lado, Asonahores reporta una tasa promedio de ocupación nacional de un saludable 70%.
Las perspectivas son que el mejoramiento continúe. El FMI ha aumentado dos veces este año su proyección del crecimiento del PIB mundial a 4.8% para el 2010. Aunque hay todavía algunas situaciones preocupantes que pueden retardar la recuperación económica -tales como el déficit fiscal y la deuda soberana de algunos países avanzados, el alto desempleo y la amenaza de una guerra de divisas- todo parece indicar que el ciclo económico gira y estamos saliendo de la recesión. De hecho, los mercados de valores están repuntando y todas las predicciones apuntan hacia un gradual, pero sólido.
Las expectativas son que los Estados Unidos mantendrá el dólar débil para impulsar sus exportaciones. Puesto que los precios del Caribe se cotizan en esa moneda, es posible esperar un ambiente auspicioso en el corto plazo.
La evolución actual de la economía mundial se traducirá en un inexorable crecimiento de los flujos turísticos. La Organización Mundial de Turismo predice que las llegadas internacionales seguirán creciendo en un saludable cuatro por ciento de promedio anual en la próxima década (5.8% para viajes de largo alcance), mientras el Consejo Mundial de Viajes y Turismo predice que el Producto Interno Bruto (PIB) turístico mundial crecerá en un cuatro por ciento. A nivel del Caribe, se espera que la tasa de crecimiento de las llegadas de no residentes siga en alrededor de un cuatro por ciento hasta el 2020.
En este contexto, se puede predecir que tanto en el Caribe como en la RD el año de la total recuperación será el 2012. Para entonces habrá resurgido la confianza del consumidor en los EE.UU. y Europa y comenzará a ceder el desempleo. La “demanda reprimida” por los viajes y las vacaciones experimentará una explosión, por lo cual los gastos en promoción pueden reducirse sustancialmente el próximo año.
El Banco Central registra que las llegadas de turistas este año ha crecido en casi un tres por ciento.










